En el mundo globalizado en que vivimos, aunque algunos se resisten, aprender se convirtio en aprehender y eso nos da la posibilidad de progresar y ser autónomos.
Ya no se puede entender que un altoparlante se tomo exclusivamente la palabra, para convertirla en el poder que supuestamente tiene al ser dueño del conocimiento. Ese modelo está mandado a recoger, aunque algunos se resisten al cambio.
Los estudiantes se quejan de los profesores que no abordan las TIC´S en sus labor docente, pero más grave aún, los estudiantes que se resisten a cambiar. Siguen esperando al viejo profesor que lo sabe todo, que le proporciona dosis de conocimiento durante un tiempo y después le toma la lección y pasa por el termómetro del conocimiento y determina la calificación.
En la sociedad del conocimiento eso es inadmisible, el saber está en todas partes y por obvias razones de espacio en nuestros “discos duros” no cabe todo el acervo del conocimiento de los últimos 5000 años de vida social que tenemos.
¿Cómo pretender saber todo si ese conocimiento se desarrolla de manera exponencial? Es imposible, pero … aqui si cabe “hay que saber donde ponen las garzas” para encontrar, conocer, estudiar, aplicar y generar nuevo conocimiento.
Más que saber hacer cosas, lo que se busca es saber encontrar, entender y aplicar, para ello es fundamental cambiar el sistema de aprendizaje. La memoria sirve en la medida que comprendamos y desarrollemos, lo demás es volver al pasado cuando solo podiamos almacenar información en textos escritos o impresos.
Cambiar la dinámica del trabajo intelectual es una necesidad en los estudiantes. Los profesores no tenemos “la verdad”, ni Google con todo su poder. Los saberes está en todas partes, en las personas, culturas, ideas, libros, periódicos, revistas, Blog, Wikis, páginas, en la realidad que vivimos y expresamos a través del lenguaje bien sea oral, audiovisual o escrito.
El reto es grande, romper el paradígma de la repetición sin comprensión, del hacer sin saber “hacer”; ser un simple obrero, operario, empleado, eso en el mundo de hoy no es posible. La tecnología nos lanza a un mundo cada vez más pequeño, más inmediato, competido de manera tal que quizás nunca antes lo habiamos soñado. La realidad global nos exige eficiencia, competencia en muchos campos y, sobre todo, tener una actitud de estudio de por vida.
El que no esté dispuesto a trabajar en el territorio del conocimiento será un subdesarrollado que no entiende lo qué le está pasando, busca empleos que ya no aplican en los procesos de producción del planeta. El obrerismo es reemplazado por la cibernética cada vez más eficiente y rentable.
Volvemos a los espacios que siempre nos pertenecieron: saber ver, saber pensar, saber comprender, saber proponer, saber actuar, saber crear. Lo demás es historia pasada que esperamos no volver a trasegar.
A las aula se viene a crear conocimiento no a repetir viejas lecciones.